PEUGEOT DJANGO. DÉJATE SORPRENDER

Aunque la primera motocicleta de Peugeot fue construida en 1898, en los años 50 del pasado siglo, aprovechando su experiencia fabricando automóviles y motos antes de la Segunda Guerra Mundial, Peugeot decidió plantar cara a los más importantes fabricantes franceses de vehículos mostrando su particular visión de lo que debía ser un scooter. Ya en 1955, el modelo S57 y sus cada vez más refinadas versiones se convirtieron en todo un éxito, gracias a sus bellas líneas clásicas y a una extraordinaria fiabilidad que les permitió llevar a cabo auténticas hazañas de resistencia, como la protagonizada por Serge Gracium y Michel Vaslin, quienes, en 1956 y en sólo cuatro meses, viajaron a bordo de un S57 desde Saigón a París, a través de Camboya, Siam, India, Pakistán, Irán, Irak, Jordania, Turquía, Yugoslavia e Italia.

Ahora, coincidiendo con el 65 aniversario del alumbramiento de esta mítica máquina francesa, Peugeot Motocycles lanza al mercado la más moderna y exclusiva versión de su Django de 125 cc., una edición limitada en rojo y blanco, que presume con orgullo de esta herencia nacida en los años 50 y perfeccionada seis décadas después con la más eficaz tecnología de vanguardia.

La belleza, pilar fundamental

Con su morro alargado como principal seña de identidad, el S57 y su resistente motor de 125 c.c. permitían transportar objetos tanto en su portabultos como en su interior, gracias a un pequeño espacio de almacenamiento situado sobre la rueda delantera. Además, fue el primer scooter de la firma francesa en incorporar el selector de cambio en su manillar. En los años siguientes, se sumaron a la familia el S57-AL «light» (sin baúl delantero), el potente S157, de 150 c.c., el S57-B, que abandonó el faro fijo en la plataforma en favor de un faro carenado montado en el manillar, y el S57-C, que adoptó un guardabarros delantero móvil y ruedas de 10 pulgadas.

Sin embargo, más allá de sus prestaciones, uno de los principales valores del S57 fue mostrar a todos que la belleza era uno de los pilares de su diseño, y que en adelante ésta iba a tener un papel fundamental en los siguientes scooters de Peugeot. De este modo, a lo largo de los años la firma francesa ha ido modernizando la estética de sus diseños, pero siempre conservando ese espíritu que convirtió al S57 en una de las máquinas más atractivas visualmente de su época.

Así es como esta vocación preciosista alcanzó al Django de nuestros días, que reúne lo mejor de las líneas clásicas y elegantes de mediados del siglo XX con la tecnología más actual. Así, este scooter neo-retro, con un nivel de acabados excelente, una personalidad muy marcada y unas posibilidades de personalización casi infinitas (hace unos años incluso se realizó una prueba piloto con un configurador que permitía 110.000 combinaciones distintas en cuanto a motorización, color de la carrocería, sillín, retrovisores, junquillos y firma luminosa, así como diferentes accesorios), no sólo es un modelo perfectamente adaptado al uso diario en la ciudad por sus cualidades funcionales, sino una herramienta realmente bella inspirada en la orgullosa tradición de Peugeot.

Edición limitada en rojo y blanco

La carrocería vintage del Django, llena de detalles cromados y aluminio gloss, llega en esta ocasión adornada con una contundente y seductora combinación bicolor en blanco y rojo, capaz de transportarnos en el tiempo a una época en la que predominaban las líneas apacibles y las tonalidades armoniosas. La nueva edición limitada del Django invita a dejar a un lado las prisas y disfrutar de cada gesto cotidiano con parsimonia y personalidad, tal y como se hacía en la Francia de los años 50 en la que nació su predecesor.

De este modo, gracias a su ilustre ascendencia, el Peugeot Django invita a paladear despacio las cosas. A los mandos de este original scooter de Peugeot, callejear por la ciudad, visitar los lugares de moda, tapear por sus plazas, tomarse un refresco en una terraza o ir de compras por sus barrios comerciales adquiere una dimensión totalmente distinta: una experiencia única para aquellos que disfrutan saboreando los detalles, luciendo elegancia y derrochando estilo.