La Yamaha Tricity 300 refuerza su papel como alternativa real al coche en ciudad y periferia. Su receta sigue intacta: estabilidad de tres ruedas, motor suficiente para el día a día y una puesta al día tecnológica que eleva la seguridad y el confort.
Incluye reportaje principal + comparativa: Yamaha Tricity 300 vs Piaggio MP3
En el universo de la movilidad urbana hay modelos que no buscan ser los más radicales, sino los más lógicos. Ahí encaja la Yamaha Tricity 300, un scooter de tres ruedas pensado para quienes quieren más confianza sobre asfalto mojado, más aplomo en frenada y una conducción accesible sin renunciar a una cilindrada útil también fuera de la ciudad.

La última evolución del modelo mantiene el conocido motor monocilíndrico Blue Core de 292 cc, pero da un paso adelante en equipamiento y seguridad. Entre las novedades más destacadas figuran la llegada de un airbag para el conductor, una nueva instrumentación con pantalla TFT y conectividad, navegación Garmin a través del smartphone y la incorporación de ABS en curva. Todo ello sobre una base ya conocida: dos ruedas delanteras inclinables, sistema de asistencia en las detenciones y una configuración compatible con el carnet de coche en España en las condiciones legales habituales.
- Motor Blue Core de 292 cc
- 28 CV y 29 Nm
- Airbag para el conductor en la actualización 2026
- ABS en curva, UBS y control de tracción
- Asiento a 795 mm
- Uso urbano e interurbano
- Mayor sensación de seguridad
- Conducción sencilla y automática
- Buen espacio bajo el asiento
- Alternativa seria al coche
El gran valor diferencial de la Tricity 300 está en su arquitectura LMW (Leaning Multi Wheel). Yamaha utiliza un sistema de paralelogramo con dos ruedas delanteras inclinables que permite conservar sensaciones cercanas a las de un scooter convencional, pero con una huella delantera extra que mejora la confianza del conductor. No se trata solo de marketing: el beneficio se nota especialmente en pintura deslizante, adoquines, pasos de peatones húmedos o frenadas de emergencia en ciudad.
Ese enfoque convierte a la Tricity 300 en una montura especialmente atractiva para tres perfiles muy concretos: usuarios de coche que quieren reducir tiempos en sus desplazamientos, conductores que regresan a las dos ruedas después de años sin montar y motoristas que valoran una plataforma más estable para trayectos diarios.
La gran noticia de la actualización 2026 es la llegada de un airbag frontal para el conductor, una solución inédita hasta ahora en la gama Yamaha. El sistema está diseñado para activarse en una colisión frontal severa y contribuir a reducir la proyección hacia delante del piloto. Es, sin duda, el titular más potente de esta evolución y también el que más separa a la Tricity 300 de buena parte de sus rivales directos.
La instrumentación también crece en empaque. Yamaha introduce una pantalla TFT de 4,2 pulgadas acompañada por una pantalla LCD de 2,8 pulgadas, con conectividad para smartphone a través de la app MyRide. A eso se suma navegación Garmin mediante el teléfono, un detalle importante para quien usa este scooter a diario y no quiere depender del móvil sujeto al manillar.
Otro salto relevante está en la frenada. La Tricity 300 añade ABS en curva apoyado por una IMU, además del ya conocido sistema de frenado unificado UBS y el control de tracción. Sobre el papel, eso la coloca en una posición muy fuerte dentro del segmento si lo que se prioriza es la seguridad activa.
La Tricity 300 no intenta parecer una moto deportiva ni un maxiscooter de lujo: su virtud es ofrecer una conducción fácil, estable y lógica para el día a día.
Bajo la carrocería trabaja un motor monocilíndrico de 292 cc, refrigerado por líquido, con homologación Euro 5+, una potencia declarada de 28 CV a 7.250 rpm y un par máximo de 29 Nm a 5.750 rpm. La transmisión es automática por variador CVT, lo que encaja perfectamente con el enfoque práctico del modelo.
En cifras oficiales, el consumo se sitúa en torno a 3,3 l/100 km. Sumado a su depósito de 13 litros, el resultado es una autonomía competitiva para la categoría. No es una máquina diseñada para buscar prestaciones brillantes, pero sí para ofrecer una respuesta suficiente y limpia tanto en semáforos como en rondas o tramos de circunvalación.
| Ficha rápida Yamaha Tricity 300 | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 292 cc |
| Potencia | 28 CV a 7.250 rpm |
| Par máximo | 29 Nm a 5.750 rpm |
| Peso lleno | 242 kg |
| Altura del asiento | 795 mm |
| Depósito | 13 litros |
| Consumo | 3,30 l/100 km |
| Frenos | 3 discos de 267 mm |
Donde la Yamaha convence es en el equilibrio del conjunto. Tiene 45 litros de espacio bajo el asiento, puerto USB-C, llave inteligente, freno de estacionamiento y el conocido Standing Assist System, que ayuda a mantener el scooter erguido cuando está detenido. No sustituye al apoyo del conductor, pero sí reduce el esfuerzo en semáforos y maniobras lentas.
También hay una revisión estética con ópticas LED rediseñadas y una carrocería de líneas más afiladas. No cambia la esencia del modelo, pero sí le da una apariencia más moderna y tecnológica.
La Yamaha Tricity 300 sigue siendo una de las propuestas más sensatas entre los scooters de tres ruedas. Su actualización refuerza lo que ya hacía bien y añade argumentos muy potentes en materia de seguridad y conectividad. En un mercado donde cada vez hay más usuarios que buscan una alternativa real al coche, este Yamaha mantiene una identidad clara: facilidad de uso, sensación de control y un nivel de sofisticación cada vez más alto.
Para quien se mueve cada día por ciudad y quiere entrar al segmento de las tres ruedas con una montura equilibrada, la Tricity 300 sigue estando entre las candidatas más serias del escaparate.
Hablar de scooters de tres ruedas es hablar, casi de forma inevitable, de dos apellidos: Tricity y MP3. Yamaha y Piaggio llevan años peleando por un usuario muy concreto: el conductor que quiere más seguridad y versatilidad que en un scooter convencional. Pero su forma de entender el producto no es exactamente la misma.
Por cilindrada, planteamiento y uso, la rival más lógica para la Tricity 300 hoy es la Piaggio MP3 310. La marca italiana también ofrece una MP3 400 más potente, pero ya entra en otro escalón de prestaciones y precio. Por eso, para una comparativa justa, la referencia principal debe ser la 310.
| Comparativa rápida | Yamaha Tricity 300 | Piaggio MP3 310 | Piaggio MP3 400 |
|---|---|---|---|
| Motor | 292 cc | 310 cc | 399 cc |
| Potencia | 28 CV | 26,4 CV | 35,6 CV |
| Par | 29 Nm | 27,3 Nm | 37,7 Nm |
| Normativa | Euro 5+ | Euro 5+ | Euro 5+ |
| Enfoque | Equilibrio y seguridad | Ciudad y versatilidad | Prestaciones y confort |
| Punto fuerte | Airbag + ABS en curva | Acceso al universo MP3 | Respuesta del motor |
Sobre el papel, la Tricity 300 sale muy bien parada frente a la MP3 310. El Yamaha declara 28 CV y 29 Nm, mientras que la Piaggio MP3 310 anuncia 26,4 CV y 27,3 Nm. La diferencia no es enorme, pero sí suficiente para decir que la japonesa ofrece una ficha ligeramente más favorable en potencia y par dentro de la franja media del segmento.
Ahora bien, la cosa cambia frente a la Piaggio MP3 400. Ahí la italiana juega en otra liga, con 35,6 CV y 37,7 Nm, cifras más pensadas para quien combina trayectos urbanos con carretera abierta de forma habitual.
Este es el terreno donde la Tricity 300 más ha crecido. La llegada del airbag, sumada al ABS en curva, la IMU, el UBS y el control de tracción, convierten a Yamaha en una referencia clara por innovación aplicada a la seguridad. Piaggio mantiene una base sólida con ABS, sistema combinado de frenada y ASR, pero la novedad del airbag y la frenada en curva colocan a la Yamaha un paso por delante en percepción tecnológica.
La decisión final depende mucho del uso real. La Tricity 300 tiene una filosofía muy racional, con una ergonomía cómoda, un asiento a 795 mm y soluciones prácticas como el sistema de asistencia en las detenciones. La MP3 310, por su parte, mantiene el ADN histórico de Piaggio en este segmento y conserva un tacto que muchos usuarios identifican como especialmente urbano y maniobrable.
Si el objetivo es entrar en el mundo de los tres ruedas buscando facilidad de uso y una experiencia tranquila, Yamaha tiene mucha lógica. Si se busca una oferta más amplia dentro de la misma familia, incluyendo versiones más ambiciosas como la 400, Piaggio ofrece una gama más escalonada.
- Priorizas seguridad avanzada
- Te atrae el airbag y el ABS en curva
- Quieres un comportamiento equilibrado
- Buscas un scooter muy fácil de entender desde el primer día
- Prefieres el ecosistema MP3
- Quieres empezar por la 310 o subir a la 400
- Valoras una gama más amplia
- Buscas una alternativa con gran tradición en el segmento
Nuestra conclusión es clara: la Yamaha Tricity 300 gana en innovación y sensación de producto redondo, mientras que Piaggio sigue siendo una referencia por experiencia y amplitud de gama. Si la comparación se limita a Tricity 300 frente a MP3 310, la Yamaha sale especialmente reforzada por su tecnología de seguridad y por unas cifras de motor muy competitivas. Si el usuario necesita más punch y viajes más frecuentes por vías rápidas, la MP3 400 merece entrar en la ecuación.

